El profesional de la Ciencia Política y Administración Pública, está dotado de saber y de pericia política. Es un experto en el arte del gobierno y la ciencia del Estado. El arte del gobierno consiste en la habilidad del estadista para saber sortear los problemas.

¿Qué es un estadista?

Un estadista en política es una persona que no solo ocupa un cargo de poder, sino que actúa con una visión amplia, estratégica y de largo plazo para el bienestar de su país. A diferencia de un político común (que puede enfocarse en intereses inmediatos o partidistas), el estadista piensa en el bien general y en el futuro de la sociedad, incluso si eso implica tomar decisiones difíciles o impopulares en el corto plazo.

Partiendo de un marco de referencia, el surgimiento de un “Estado moderno” vino acompañado por la formación del político y el administrador público. Junto con ambos, se desarrolló una tercera profesión: la de los consejeros de estadistas (hombres de Estado), cuyas tareas consistían en prepararlos para acceder y conservar el poder. La política, hasta este momento, consistía en lo que entonces se conocía como el arte del gobierno.

Diferencias respecto de otros funcionarios

La diferencia específica del profesional de la ciencia política y la administración pública, respecto de otros funcionarios del Estado, consiste en su saber político para administrar con eficacia en medio de las turbulencias sociales. Este saber, este “logos”, sólo lo puede proveer la ciencia política.

Cualidades y funciones

Cualidades:

  • Como político, debe ser formado en los diferentes aspectos que le permitan conocer las tendencias generales de la sociedad, pero también los medios que facilitan el acceso al poder.
  • De las universidades deben egresar politólogos; es decir, científicos de la política que expliquen el devenir del Estado, sus relaciones con la sociedad, y que diseñen nuevos métodos para el estudio de la política.
  • Los científicos políticos o politólogos desean hacer el bien, desean difundir el conocimiento sobre la vida política.
  • El profesional en ciencia política se prepara y capacita para la investigación, el estudio y el análisis del poder, de los procesos políticos; de las relaciones entre la sociedad, el gobierno y el Estado.

Funciones:

  • Uno de los lugares más apropiados para el politólogo es la academia, es decir, la docencia y la investigación; aunque no exclusivamente, puesto que también es conveniente que esté en el lugar donde se tomen decisiones políticas. De la posición que asuma, dependerá su perfil.
  • Si el politólogo se va a dedicar a la academia, su perfil deberá ser muy teórico, con una buena formación en filosofía política y métodos de investigación.
  • En el ámbito propiamente académico, el politólogo requiere vocación para la investigación y la docencia.
  • El politólogo tiene un lugar preponderante y decisivo en las asesorías, como consultor o como un profesional capaz de tomar decisiones políticas, entonces su perfil deberá ser con mayor conocimiento de lo que pasa en la realidad, y de técnicas que pueda utilizar en la práctica. En ese sentido, el politólogo deberá estar en ambos lados, es decir, deberá conjugar el conocimiento teórico con el práctico.
  • Como consejero-asesor requiere una importante capacidad de análisis, lo cual implica un conocimiento teórico, histórico jurídico.

La importancia de estudiar Ciencia Política y Administración Pública, brinda la capacidad de reconocer los problemas y los hechos más importantes en la determinación de nuestro destino, ya que incluye tanto el conocimiento como la acción. En parte es una ciencia, un arte, un don y una cuestión de decisión personal.

¿Es necesario estudiar Ciencia política y Administración Pública para ser político o tener un cargo como funcionario?

No, no es estrictamente necesario estudiar Ciencias Políticas ni Administración Pública para ser político o funcionario. En la práctica, muchas personas que ocupan cargos públicos vienen de carreras muy diversas, como Derecho, Economía, Ingeniería, Medicina, Comunicación, e incluso áreas artísticas o técnicas.

Sin embargo, sí es muy útil estudiar esas disciplinas si quieres:

  • Entender a fondo cómo funciona el gobierno, el poder, las leyes y las políticas públicas.
  • Tener mejores herramientas para tomar decisiones informadas y estratégicas.
  • Administrar de manera más eficiente los recursos públicos y diseñar programas que realmente impacten a la sociedad.

De hecho, un buen conocimiento en estas áreas suele marcar la diferencia entre un político improvisado y uno verdaderamente preparado para gobernar o administrar.

Por ejemplo:

  • Un político puede llegar al cargo por elección popular sin título universitario, porque lo respalda el voto.
  • Un funcionario público (por ejemplo, un director de área en un municipio o un secretario de Estado) muchas veces sí necesita estudios y experiencia específica, especialmente si es un puesto técnico o de alta responsabilidad.

La acción y la decisión política se deben acompañar de un conocimiento, de un estudio y preparación profesional en Ciencia Política y Administración Pública.

Una decisión sin conocimiento real de la política, resulta errada y con enormes costos.


Descubre más de Lolo Torres

Suscríbete para recibir las últimas entradas en tu correo electrónico.

Dejar un comentario

2026 © Lolo Torres. Todos los derechos reservados.