Este artículo analiza los fundamentos del funcionamiento del mercado desde la perspectiva de la economía política, centrándose en el papel de los precios, la oferta y la demanda, la productividad de los factores, los efectos de los controles de precios y las diferencias entre competencia y monopolio. Se parte del análisis teórico clásico para explicar cómo los precios actúan como señales de escasez y cómo las intervenciones estatales pueden generar distorsiones que afectan el bienestar económico general.
La economía política estudia la interacción entre las fuerzas del mercado y las instituciones sociales y políticas que las regulan.
Dentro de este marco, la determinación de precios, la organización de los factores productivos y la estructura del mercado son elementos esenciales para entender el funcionamiento y la eficiencia del sistema económico. Este artículo se basa en los planteamientos del economista Valeriano F. García para examinar estos temas clave y reflexionar sobre sus implicaciones en la política económica contemporánea.
Los precios de equilibrio
En un mercado competitivo, los precios se determinan por la interacción entre la oferta y la demanda. La demanda se relaciona negativamente con el precio:
- A mayor precio, menor cantidad demandada.
- Por el contrario, la oferta se relaciona positivamente con el precio: los productores están dispuestos a ofrecer más si el precio sube.
Los precios funcionan como señales de escasez relativa. Si un precio sube, indica que el bien es más escaso o más valorado. Si este aumento va acompañado por un crecimiento en la cantidad intercambiada, el alza se debe a una mayor demanda. Si, en cambio, la cantidad intercambiada disminuye, el alza puede deberse a una contracción en la oferta.
Cualquier incremento en la cantidad ofrecida beneficia al bienestar colectivo. No obstante, el escenario óptimo es cuando el aumento de la cantidad viene acompañado de una reducción del precio. En todos los casos, los precios envían la señal adecuada sobre el valor económico de los bienes.
Demanda de factores productivos
Detrás de la demanda de bienes se encuentra la utilidad marginal, y detrás de la demanda de factores productivos, sus respectivas productividades marginales. Al igual que ocurre con la utilidad marginal, las productividades tienden a ser decrecientes, lo que implica que agregar más unidades de un factor, manteniendo los demás constantes, incrementa la producción en menor proporción.
El equilibrio de mercado
El equilibrio se alcanza cuando la cantidad demandada y ofrecida coinciden. Si el precio es bajo, se demanda mucho pero se ofrece poco; si es alto, ocurre lo contrario.
El punto de equilibrio refleja un precio al cual el mercado “ni tiene exceso de oferta ni exceso de demanda”.
Este equilibrio se logra mediante un proceso iterativo de ajustes entre oferentes y demandantes. A precios altos, los consumidores invierten más en buscar información, lo que conduce a una mayor uniformidad de precios.
Controles de precios y distorsiones del mercado
Los controles de precios pueden adoptar la forma de precios máximos o mínimos:
- Precios máximos: generan escasez artificial, incentivan mercados negros y fomentan la corrupción.
- Precios mínimos: crean excedentes que el Estado debe adquirir y almacenar, generalmente financiados por impuestos.
Los controles son particularmente dañinos cuando se aplican a factores productivos como el trabajo (salarios), la tierra (rentas) o el capital (tasas de interés). Mientras que históricamente se han impuesto precios máximos sobre alquileres e intereses, los salarios mínimos son una forma común de control de precios mínimos.
El debate sobre el salario mínimo
El establecimiento de un salario mínimo puede provocar desempleo, ya que incrementa la oferta de trabajo y reduce la demanda de mano de obra. Aunque algunos trabajadores pueden beneficiarse en el corto plazo, los efectos negativos a largo plazo incluyen:
- Sustitución de trabajadores por maquinaria.
- Menor dinamismo en el mercado laboral por altos costos de despido.
- Dificultad para generar crecimiento económico sostenido.
¿Cómo aumentar el salario real?
Las únicas formas sostenibles de mejorar el salario real son:
- Incrementar la productividad mediante inversiones en capital o eficiencia.
- Elevar el precio del producto, condicionado por el mercado.
Aumentos forzados mediante negociaciones sindicales o controles estatales tienden a generar desempleo y menor competitividad.
Organización del mercado
Competencia y monopolio
La competencia perfecta y el monopolio representan los extremos del espectro de estructuras de mercado. En competencia, muchos oferentes producen al menor costo y satisfacen la demanda social.
El monopolio, en cambio, restringe la producción y eleva los precios, obteniendo rentas monopólicas.
Aunque un monopolio puede ser eficiente en costos, su impacto negativo reside en que no maximiza el bienestar social al restringir la producción.
Monopolios naturales y regulación
Los monopolios naturales surgen cuando una sola empresa puede prestar un servicio más eficientemente que varias. Para evitar sus efectos negativos, existen dos formas de regulación:
- Libre entrada al mercado: permite que nuevos competidores presionen a la baja los precios.
- Licitaciones públicas: el servicio se concede a la empresa que:
- Ofrece la tarifa más baja, o
- Paga el precio más alto por el derecho a operar, manteniendo una tarifa fija.
Ambas alternativas buscan minimizar el poder monopólico sin eliminar la eficiencia técnica del prestador.
Conclusiones
El análisis de la economía política desde la óptica del equilibrio de mercado, la productividad y la organización industrial revela que los precios cumplen una función esencial en la asignación eficiente de recursos. Las intervenciones artificiales, como los controles de precios o los salarios mínimos, pueden generar desequilibrios, desempleo y baja competitividad.
La productividad y la libertad de mercado siguen siendo los mecanismos más eficaces para elevar el bienestar económico, siempre que existan regulaciones que promuevan la transparencia y eviten abusos de poder en los monopolios.
Referencias: García, V. F. (s/f). Para entender la economía política (y la política económica). Textos Básicos, pp. 44–58.

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