En la economía política marxista, el trabajo humano es la fuente de todo valor. No obstante, dentro de este marco general, es posible distinguir entre dos grandes tipos de trabajo: el trabajo físico y el trabajo intelectual.
El trabajo intelectual es aquel que involucra funciones mentales superiores: pensamiento, análisis, planificación, diseño, gestión, invención, etc. Este tipo de trabajo ha cobrado mayor relevancia en las economías capitalistas avanzadas, en donde el conocimiento se convierte en fuerza productiva directa.
Karl Marx abordó este tipo de trabajo en varios textos. En “El Capital”, distingue entre el trabajo simple y el trabajo complejo, siendo este último “el trabajo potenciado o multiplicado” (Marx, 1867/2011). El trabajo intelectual suele estar más cerca del trabajo complejo, porque requiere formación especializada, habilidades cognitivas y, muchas veces, procesos creativos.
Rol en la producción capitalista
En el capitalismo moderno, el trabajo intelectual se incorpora a los procesos de producción no sólo en la planificación o gestión, sino también en el diseño de tecnología, la innovación científica y la organización de cadenas globales de valor.
Autores como Antonio Gramsci subrayan el papel de los intelectuales orgánicos, es decir, aquellos trabajadores intelectuales vinculados a las clases dominantes, cuya función es organizar el consenso ideológico y social necesario para mantener el orden capitalista (Gramsci, 1971).
Además, el trabajo intelectual también ha sido clave en la expansión del capital inmaterial: conocimiento, marcas, patentes, algoritmos y datos, que no tienen existencia material, pero poseen valor económico.
“El conocimiento, una vez transformado en mercancía, entra en la lógica de la acumulación capitalista. El trabajo cognitivo es explotado como cualquier otro trabajo” (Hardt & Negri, 2000, p. 29).
Distinción fundamental en la crítica de la economía política
Uno de los aportes fundamentales de Karl Marx fue la distinción entre valor de uso y valor de cambio, que en conjunto forman el valor de la mercancía.
Valor de uso
Es la utilidad material o simbólica que un objeto posee para satisfacer una necesidad humana. El valor de uso depende de las propiedades físicas o funcionales del objeto, y es una categoría cualitativa.
“La utilidad de una cosa la convierte en valor de uso. Pero esta utilidad no flota en el aire. Está condicionada por las cualidades del cuerpo de la mercancía” (Marx, 1867/2011, p. 45).
Valor de cambio
Es la relación cuantitativa en que una mercancía puede intercambiarse por otra. Es una categoría relacional y cuantitativa, y refleja la cantidad de trabajo socialmente necesario para producir esa mercancía.
“Lo que determina el valor de una mercancía es el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción” (Marx, 1867/2011, p. 53).
La mercancía como unidad dialéctica
Una mercancía es una unidad dialéctica de valor de uso y valor de cambio. Sin utilidad, un objeto no puede ser mercancía, pero su valor económico se mide en función del trabajo contenido en su producción.
En el capitalismo, esta dualidad se invisibiliza, y se produce lo que Marx llamó fetichismo de la mercancía: las relaciones sociales entre personas aparecen como relaciones entre cosas.
“El carácter fetichista de la mercancía se manifiesta en que las relaciones sociales del trabajo aparecen como relaciones entre cosas” (Marx, 1867/2011, p. 91).
Conclusión
Tanto el trabajo intelectual como la teoría del valor de uso y valor de cambio son fundamentales para entender la dinámica del capitalismo. El primero refleja la evolución de las formas de trabajo en un contexto dominado por el conocimiento y la tecnología; el segundo revela la lógica contradictoria entre la producción de bienes útiles y la valorización del capital.
Fuentes
- Gramsci, A. (1971). Selections from the Prison Notebooks. International Publishers.
- Hardt, M., & Negri, A. (2000). Empire. Harvard University Press.
- Marx, K. (2011). El capital. Crítica de la economía política (Vol. 1). Fondo de Cultura Económica. (Original publicado en 1867)
- Negri, A. (2003). El trabajo de Dionisio. Para una crítica del Estado postmoderno. Akal.

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