En muchas empresas, los bonos de puntualidad y asistencia son una práctica común para motivar a los empleados a cumplir con lo básico: llegar a tiempo y asistir regularmente. Sin embargo, Alejandro Kasuga, experto en mejora continua y creador de la metodología Kizukai, plantea una reflexión crítica: ¿Es realmente efectivo premiar a los empleados por simplemente cumplir con lo mínimo?
El Problema de la cultura del «Mínimo necesario”: conformismo
La metodología Kizukai se basa en la mejora continua y la generación de valor en todos los niveles de la organización. Desde esta perspectiva, premiar la puntualidad y asistencia como logros en sí mismos puede fomentar una cultura de conformismo, donde los empleados solo buscan cumplir con lo indispensable para obtener recompensas sin aportar más allá de sus obligaciones básicas.
Kasuga enfatiza que una cultura organizacional basada en la mejora continua requiere incentivar la proactividad, la innovación y el compromiso genuino, más allá del simple cumplimiento de horarios. De lo contrario, las empresas corren el riesgo de perpetuar una mentalidad de éxito, trascendencia y transaccional en la que los empleados solo responden a incentivos monetarios en lugar de desarrollar un verdadero sentido de pertenencia y responsabilidad.
Kizukai y la transformación organizacional
La filosofía de Kizukai promueve la participación activa de los empleados en la identificación y resolución de problemas dentro de sus entornos laborales. En lugar de bonificar la asistencia y puntualidad, Kasuga propone estrategias como:
- Reconocimiento del valor agregado: Enfocar los incentivos en logros concretos, como mejoras en procesos, propuestas innovadoras o contribuciones significativas al equipo.
- Cultura de autoevaluación y mejora: Fomentar que los empleados identifiquen oportunidades de crecimiento en su desempeño diario.
- Liderazgo participativo: Involucrar a los colaboradores en la toma de decisiones, lo que incrementa su compromiso y motivación intrínseca.
¿Por qué habría que dar un bono de puntualidad y asistencia a la gente por limitarse a cumplir con lo minimo requerido?
Desde la perspectiva de Alejandro Kasuga y la metodología Kizukai, dar un bono por asistencia y puntualidad puede resultar contraproducente si no se complementa con una estrategia integral de motivación y mejora continua. En lugar de premiar lo básico, las empresas deben incentivar la excelencia y el compromiso activo, promoviendo una cultura organizacional que valore la proactividad y la innovación. Esto no solo mejorará la productividad, sino que también fortalecerá el sentido de pertenencia y satisfacción laboral de los empleados.
- Referencia: Libro «Metotología Kizukai, Kaisen aplicado a la cultura organizacional». Alejandro Kasuga. 2a edición (2022) pág. 85-105.
- Imagen destacada: freepik

Deja un comentario